Mariposas y polillas son parientes cercanos, por lo que a veces resulta difícil diferenciarlas. A continuación algunas formas de distinguir entre unas y otras (aunque pueden no siempre funcionar):

  • Las mariposas tienen antenas finas y filamentosas, en forma de bastoncillo o gancho; las polillas a menudo poseen antenas en forma de plumas, peines o penachos.

  • Las mariposas suelen estar activas durante el día; las polillas en general muestran más actividad por la noche.

  • Las mariposas suelen doblar sus alas juntándolas sobre sus dorsos; las polillas usualmente descansan con sus alas extendidas hacia los costados.

  • Las mariposas por lo general tienen cuerpos más delgados y sin pelo; las polillas suelen tener cuerpos más conspicuos: gruesos y peludos.

  • Las pupas de las mariposas —llamadas crisálidas— suelen presentar una superficie lisa y relativamente dura (resistente), sin incorporar ningún otro material biológico; las polillas, en cambio, forman un capullo con hojas, ramitas y otros materiales para contar con protección adicional y camuflaje.

Cabe señalar que la familia de los hespéridos o mariposas saltarinas (Hesperiidae) tiende a ser la más fácil de confundirse con polillas debido a sus colores a menudo apagados, patrones sutiles y cuerpos gruesos y peludos.